Coccidiosis en perdices

Por Ángel Luis Rodríguez Barbero

Faltaba un mes para la celebración del Campeonato Mundial de Ornitología Deportiva de Almería, y al regresar de pasar un fin de semana fuera de casa observé que el macho de Perdiz Gorginegra o de Philby que tenía inscrito para dicho mundial, estaba enfermo. Recostado sobre la rejilla del piso, sin haber probado su pienso compuesto y con la bandeja llena de excrementos acuosos, daba una penosa imagen.

Las heces eran blanquecinas y muy líquidas, con rastros ocasionales de sangre, lo que indicaba un daño epitelial en el intestino, producido probablemente por coccidios.

Dichos parásitos protozooarios, pueden colonizar el intestino hasta que su número produce una erosión en el epitelio intestinal, atravesándolo e instalándose en otras zonas del organismo. Dichas erosiones epiteliales pueden ser colonizadas por gérmenes y hongos oportunistas que causan infecciones secundarias. Pero el daño más importante para el ejemplar infectado es el de la escasa asimilación de los nutrientes producida por el deterioro de las vellosidades del epitelio, lo cual hace que el animal entre en un estado de preanorexia, con un adelgazamiento progresivo, y la consiguiente pérdida de masa muscular y reservas grasas que le lleva a la muerte directamente, o le hace padecer alguna infección secundaria por agentes oportunistas que también lo matan.

Los coccidios pueden vivir en el intestino de las aves prácticamente desde que nacen, y es en los periodos de estrés por cambio de temperatura, humedad, cambio de alimentación, muda o celo, cuando ante una bajada de defensas naturales, se propagan y causan el efecto anteriormente mencionado.

En el caso de mi perdiz, era mantenida en jaula con rejilla de fondo, siendo cambiada y desinfectada ésta semanalmente. Al ser alimentada con pienso extrusionado, los excrementos eran pequeños y compactos, apenas un poco más gruesos que el calibre del pienso. La temperatura era variable, según el ambiente, y en pleno mes de Diciembre hacía frío. Una semana antes se había producido un cambio de pienso, pues el anterior proveedor tenía problemas de stock.

De cualquier modo, además la perdiz se limpiaba constantemente el pico contra la rejilla fruto del exudado acuoso que le surgía de la nariz, (quizás una infección secundaria, o un simple resfriado).

De inmediato, alojé al animal en una jaula-hospital hecha a partir de una jaula abierta sólo por el frontal, a la que puse una mampara de pvc y una bombilla de 50 W en su interior. No bajando la temperatura de los 32º C

Para atajar la deshidratación del ave, la rehidraté con suero salino casero (agua, limón, sal y azúcar), aunque también podemos utilizar cualquier bebida isotónica sin gas (Acuarius). Empleé una jeringuilla de 5 ml sin aguja y con cánula flexible, y la introduje por un lateral del pico, salvando el conducto respiratorio, para ir llenando su buche poco a poco. Esto es primordial ante un caso de deshidratación, máxime cuando vamos a tener el ave a alta temperatura.

Dada la inapetencia del animal, muy típica de estos casos, procedí a alimentarla de manera forzada con un complemento proteico concentrado hidrosoluble (COMPLEX 2000), al que añadí un antibiótico (ANTI-ÍNFECCIOSO CANARIZ 2), compuesto por Sulfadimidina, Trimetropin, Neomicina, Eritromicina y Bromhexina

Administrando este antibiótico junto con el alimento dos veces al días. Poniendo además el medicamento en la dosis adecuada en el agua del bebedero.

En seguida, las heces fueron ganando consistencia y perdiendo mal olor. A los dos días, la perdiz ya comía algo de pienso, y al quinto día dejé de alimentarla de manera forzada, comenzando a cantar otra vez. Continuó en la jaula-hospital otros cinco días más, con el antibiótico y un complejo vitamínico en el bebedero. Comiendo su habitual ración de pienso extrusionado.

A poco menos de un mes de su cita mundialista, ganaba fuerzas a ojos vista. Llegó la fecha indicada y viajó a Almería, de donde vino con la medalla de Campeona del Mundo.

Queda demostrado que las Sulfamidas ejercen una importe función anticoccídica, y son la mejor vía para atajar este tipo de patologías cuando ya se han desencadenado, pero también existe la acción preventiva de los coccidiostáticos como el BAYCOX (Totrazurilo), sobre todo en épocas de cambios de ambiente, de alimentación y de muda.

Contacto

amcae@amcae.com

Federación Ornitológica de la Comunidad Valenciana

Contador de visitas